El año 2025 ha supuesto para la enfermería valenciana una etapa de intensos cambios —algunos positivos, otros que reafirman viejos problemas estructurales— y ha marcado un punto de inflexión que desde el Consejo de Colegios de Enfermeras y Enfermeros de la Comunidad Valenciana (CECOVA) valoramos con responsabilidad y determinación.
La ejecución de la Oferta Pública de Empleo (OPE) y de los procesos de estabilización ha sido, sin duda, uno de los hitos más relevantes del año. Cientos de profesionales tomaron posesión de sus plazas, aportando estabilidad a un sistema que llevaba demasiado tiempo sustentándose sobre la temporalidad. Sin embargo, esta transición no ha estado exenta de dificultades. Muchas enfermeras y enfermeros con una dilatada experiencia en áreas específicas se han visto obligados a abandonar sus puestos, y en su lugar han entrado nuevas profesionales que necesitan un proceso de adaptación. Esta rotación, aunque necesaria desde un punto de vista estructural, ha generado tensiones en múltiples unidades que ahora requieren apoyo formativo y organizativo adicional.
Estas dinámicas se han producido en un contexto donde continúa siendo alarmante la ratio de enfermeras por 1.000 habitantes en la Comunitat Valenciana, aún por debajo de la media nacional. Los datos reflejan una realidad dura: nuestros hospitales y centros de salud funcionan con plantillas insuficientes, y los estudios recientes indican que en servicios críticos como urgencias el déficit de personal es diario y estructural.
A estos desafíos se suma la necesidad urgente de revisar la planificación de recursos humanos a largo plazo. El envejecimiento de la plantilla es un riesgo cierto: cientos de profesionales se jubilarán en los próximos años y, si no se actúa con previsión, el sistema podría verse seriamente comprometido. Desde CECOVA hemos insistido en que aumentar las plazas universitarias sin antes realizar un análisis profundo de necesidades solo contribuye a generar profesionales sin expectativas de empleabilidad estable. La planificación debe ser coherente y basada en datos reales.
No todo han sido sombras. La consolidación de la prescripción enfermera y la acreditación de más de un millar de profesionales para prescribir productos sanitarios han supuesto un avance extraordinario para la autonomía clínica de la enfermería. Asimismo, la celebración en el Colegio Oficial de Enfermería de Alicante de la “Gala de la Enfermería”, con la presencia del presidente del Consejo Internacional de Enfermeras, reforzó la visibilidad y el reconocimiento internacional de la profesión en nuestra Comunitat.
Otra reivindicación destacada y muy activa en el ámbito provincial de Castellón durante 2025 ha sido la petición de la implantación y promoción de la figura de la enfermera escolar. El Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Castellón (COECS) ha continuado trabajando activamente en este frente, renovando convenios con el Ayuntamiento de Castellón para asegurar la asistencia sanitaria en varios centros escolares.
La presencia internacional de las enfermeras valencianas también se pudo observar en el Congreso Internacional de Enfermería “Helsinki ICN Congress Nursing Power to Change the World” --9 al 13 de junio--, donde el Colegio Oficial de Enfermería de Valencia presentó dos proyectos que despertaron un notable interés por su carácter innovador y profundamente humano.
Los equipos valencianos destacaron por su enfoque en el cuidado desde la estética y la sensibilidad, así como por su revolucionario modelo de envejecimiento activo. Estos proyectos representaron no solo a la provincial de Valencia, sino también a un nuevo paradigma en el ejercicio enfermero.
De cara a 2026, los objetivos del CECOVA son nítidos: mejorar de forma sustancial la ratio enfermera-paciente, lograr definitivamente la categoría profesional A —sin subgrupos—, impulsar la creación de plazas específicas para las distintas especialidades enfermeras y garantizar que la incorporación de profesionales tras las OPE se traduzca en una mejora real del sistema, no en una pérdida de experiencia acumulada.
Como dijo Eleanor Roosevelt, “el futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños”. La enfermería valenciana cree en un futuro digno, sólido y respetuoso con su papel esencial en la salud pública. Ahora corresponde a la Administración demostrar que también cree en ese futuro.
Juan José Tiado
Presidente del CECOVA