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09/02/2022
El CECOVA celebró una jornada sobre Enfermería frente a los medicamentos peligrosos no citostáticos

El CECOVA celebró una jornada sobre Enfermería frente a los medicamentos peligrosos no citostáticos

El Colegio de Enfermería de Valencia ha acogido la jornada La Enfermería frente a los medicamentos peligrosos no citostáticos, organizada por el Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (CECOVA) y que ha reunido a profesionales y expertos para arrojar luz sobre los riesgos y las medidas de prevención en el manejo de medicamentos peligrosos.

La interesante jornada dejó patente la preocupación de la profesión y la grave situación en la que tienen que trabajar las enfermeras sin una legislación clara sobre los medicamentos que se incluyen en la rúbrica de “peligrosos” y unas medidas colectivas muchas veces precarias.

Este tipo de fármaco engloba no solo a los citostáticos sino también a 156 productos que tienen en común la potencialidad de producir efectos mutágenos, carcinógenos, tóxicos e irritantes.

La Conselleria ha aprobado un procedimiento que permite que se preparen estos medicamentos FUERA de FARMACIA por profesionales de Enfermería en casos de urgencia.

El CECOVA ha defendido que se adopten las siguientes medidas:

1. Que todos se preparen en la farmacia hospitalaria.

2. Que cuando sea posible se prevean fármacos alternativos sin efectos adversos.

3. Que se informe siempre.

4. Que se forme adecuadamente a los profesionales.

Asimismo consideramos que solo existirá urgencia cuando peligre la vida de un paciente si no hay alternativa terapéutica al fármaco peligroso.

A continuación ofrecemos un resumen de las intervenciones de los ponentes en la jornada referida:

 

1. M. Amparo Ortuño. Máster en PRL e integrante del grupo de Salud Laboral del CECOVA.

LOS MEDICAMENTOS PELIGROSOS Y ENFERMERÍA

Actuar de forma segura, en todas las actividades de la vida debe constituirse en hábito, pero para trabajar de forma segura tenemos que percibir el riesgo y crear la cultura de prevención y protección de la salud laboral.

Los remedios curativos son tan antiguos como la propia humanidad. Hasta finales del siglo XIX todos los medicamentos procedían de la naturaleza, pero con el desarrollo de la Química Orgánica se fueron separando de las drogas conocidas hasta entonces.

En el imaginario colectivo, los fármacos son sinónimo de curación y en el ámbito sanitario los medicamentos son sinónimo de responsabilidad. Los enfermeros siempre nos hemos afanado para que los medicamentos, lleguen a los pacientes de una forma segura.

El paradigma, que se ha mantenido durante siglos ha sido “el sistema sanitario centrado en el paciente”, pero los grandes olvidados del sistema sanitario, somos los propios profesionales.

En la década de los 70 varios fármacos antineoplásicos fueron vinculados a la producción de leucemia secundaria y otros tipos de cáncer en los pacientes tratados con estos medicamentos. Esta información fue acompañada por la percepción de que estos riesgos de salud podrían extenderse a las personas laboralmente expuestas a estos medicamentos.

En el año 2004 el Instituto Nacional para la Salud y Seguridad Ocupacional (NIOSH) de Estados Unidos definió los medicamentos como peligrosos cuando los estudios en animales o seres humanos indican que la exposición a ellos tiene un riesgo potencial de causar cáncer, genotoxicidad, teratogenicidad, toxicidad reproductiva o daño a los órganos.

A pesar de estar demostrado el riesgo y sus consecuencias, en España todavía está lejos de ser percibido por autoridades, gestores y profesionales. Percibir es adelantarse al suceso, a lo que nos puede pasar. Determinar lo que puede ser una amenaza a nuestra seguridad y salud laboral.

Pero, ¿por qué ciertos riesgos se perciben como más peligrosos que otros, por la población sanitaria?

Uno de los objetivos de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales es crear cultura preventiva, educar para crear conciencia, adoptar nuevas conductas y una actitud responsable y de respeto por la protección de las vidas, el entorno, por las futuras generaciones; cultura de la prevención implica una actitud colectiva que solo puede construirse mediante un largo proceso social.

Dentro de la cultura preventiva está el uso de los equipos de protección. La protección personal tiene por objeto interponer una última barrera entre el riesgo y el trabajador/a mediante equipos que deben ser utilizados por él o ella.

 

2.- Dra. G Font. Departamento de Toxicología y Medicina Preventiva. Universitat de Vàlencia

PROCESOS DE LS FÁRMACOS PELIGROSOS: ABSORCIÓN, DISTRIBUCIÓN, ACUMULACIÓN Y ELIMINACIÓN

El personal de Enfermería puede estar potencialmente expuesto a fármacos que son compuestos activos empleados para curar al paciente, que pueden producir efectos sobre este colectivo durante su manejo, tanto derivado de las acciones principales de los fármacos como por efectos secundarios. La diferencia es que en los pacientes se espera un beneficio y se puede admitir un riesgo y esto ocurre generalmente durante un tiempo determinado, mientras que para el personal de Enfermería las exposiciones pueden ocurrir durante largos periodos no aportandoles más que efectos adversos especialmente los medicamentos peligrosos”.

El tránsito por el organismo de un compuesto capaz de originar efectos, como es el caso de los fármacos, incluye una serie de procesos como son la absorción, distribución, acumulación y eliminación. Estos procesos son comunes a los medicamentos sean peligrosos o no. En el caso del paciente se contemplan todas las posibilidades que puedan suponer riesgos controlados o inesperados, pero el personal sanitario de forma accidental por vía inhalatoria, piel y/o vía oral está expuesto a agentes diversos de forma continuada. En la exposición laboral se encuentran más comprometidas la vía inhalatoria y la dérmica y excepcionalmente la vía oral.

La absorción consiste en el paso de un agente desde el exterior del paciente hasta los fluidos biológicos, para lo que se atraviesan las membranas por diferentes mecanismos, siendo el más importante la difusión pasiva.

El paso de sangre a tejidos o distribución depende de las características de la estructura química de cada molécula y de la irrigación sanguínea. La sangre distribuye las sustancias por los tejidos y se retienen en el lugar de acción o en tejidos de almacenamiento. Las sustancias liposolubles se pueden almacenar en tejido nervioso, hígado y depósitos grasos y los metales y compuestos inorgánicos en otros tejidos como riñón, huesos, dientes y pelo según su estructura.

La eliminación de los compuestos se realiza por las biotransformaciones y la excreción por orina, bilis, heces y aire espirado así como sudor, leche materna y saliva.

El conocimiento de estos procesos contribuirá a que el personal de Enfermería reconozca y entienda los riesgos de trabajar con medicamentos peligrosos.

 

3.- Francisco J Morales Olivas. Médico especialista en Farmacología Clínica. Presidente del Instituto Médico Valenciano. Catedrático de Farmacología.

EFECTOS DE LOS FÁRMACOS PELIGROSOS SOBRE LA SALUD. RELACIÓN BENEFICIO/RIESGO

El uso de medicamentos requiere siempre de la evaluación de la relación entre el beneficio que se espera obtener y los riesgos que corre el paciente como consecuencia del tratamiento. Sólo se pueden utilizar aquellos fármacos en que la relación beneficio/riesgo se inclina claramente hacia el beneficio. La evaluación de este equilibrio está modulada por las características de la enfermedad a tratar, cuanto más grave sea esta mayor será el riesgo admisible. El ejemplo paradigmático es el tratamiento oncológico donde la gravedad de la enfermedad justifica que se acepte la aparición de reacciones adversas potencialmente graves, sin embargo cuando se trata de administrar medicamentos a personas sanas (por ejemplo vacunas) el riesgo debe ser casi inexistente. El riesgo cero no existe en ninguna actividad humana y cualquier medicamento por el mero hecho de modificar funciones biológicas puede producir reacciones adversas. Todo lo dicho se refiere a la administración de medicamentos a pacientes o, menos frecuentemente, a personas sanas que tienen expectativa de beneficiarse de la administración.

Cuando el medicamento puede producir efectos adversos en personas que no tienen posibilidad de obtener ningún beneficio sobre su salud no es aceptable ningún riesgo y se deben extremar las precauciones para que el riesgo se aproxime a cero. Este es el caso de los posibles efectos adversos e indeseables que se pueden dar en las personas que fabrican, manipulan y preparan medicamentos o se los administran a terceros.

Los medicamentos peligrosos lo son porque pueden favorecer, en las personas que los manipulan, la aparición de cáncer, producir malformaciones congénitas u otras alteraciones en el proceso reproductivo, alterar genes, o afectar a órganos y sistemas y ello ha de ser posible a dosis bajas y sin necesidad de administración por las vías habituales. Lo más común es que la toxicidad se produzca como consecuencia de la absorción accidental por vía cutánea o respiratoria. La peligrosidad deriva de sus efectos terapéuticos o adversos que son aceptables para el tratamiento de pacientes, pero inaceptables para las personas que los manipulan.

El grupo de medicamentos peligrosos mejor conocido es el de los antineoplásicos, pero existen otros grupos terapéuticos que por sus características deben ser también considerados y obligan a adoptar medidas de protección colectivas, no solo individuales. Entre los medicamentos no antineoplásicos calificados como peligrosos encontramos anticonvulsivantes, antivíricos, inmunosupresores y hormonas, entre otros pero debe quedar claro que los efectos tóxicos suelen estar ligados a la estructura química y por ello pueden estar producidos por medicamentos concretos dentro de un grupo farmacológico pero no por todos los del grupo.

 

4.- Dra. Polovich: Profesora de la Universidad de Georgia (EEUU)

LA EXPERIENCIA EN USA

En los EE.UU. se han publicado este año nuevas normas para el manejo seguro de medicamentos peligrosos que son aplicables a todos los entornos donde se manipulan. Las normas se basan en más de 30 años de evidencia acumulativa para minimizar la exposición a medicamentos peligrosos y en todas aquellas actividades en las que se manipulan. La aplicación de las normas representa un avance significativo en la seguridad de los trabajadores sanitarios; Sin embargo, existen retos importantes para los cambios en la práctica que serán necesarios. En su presentación habló sobre la necesidad de una coordinación interprofesional para reducir la exposición a los fármacos peligrosos y abordó la necesidad de información y formación del personal, centrándonos en la seguridad e identificando las barreras específicas que reducen la exposición.

 

5.- Amparo Benavent. Coordinadora del grupo de trabajo en Salud Laboral de CECOVA.

LAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN ANTE LOS MEDICAMENTOS PELIGROSOS

Los medicamentos peligrosos pueden producir un gran número de efectos tóxicos en los profesionales de Enfermería que los preparan y los administran, por eso, desde que conocimos el problema en 2010 proponemos que se adopten las medidas que eviten la exposición. Para ello, las medidas más eficaces son las de protección colectiva, y en concreto la preparación de estos medicamentos en el Servicio de Farmacia en CABINAS DE SEGURIDAD BIOLOGICA. Otra medida importante para evitar este problema es una información y formación preventiva adecuada para todos los profesionales de Enfermería, además de un registro adecuado de todas las exposiciones accidentales o no que tengan los profesionales que los manipulan.

Si existen medidas para evitar el riesgo, la salud de los profesionales de Enfermería es tan importante como la de los pacientes